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Limpieza de los Chakras

Todos tenemos un esqueleto con el mismo número de huesos, no importe donde hemos nacido. Así, todos tenemos la misma anatomía luminosa, que incluye los chakras y los meridianos de acupuntura. Antes de continuar esta lectura, usted puede ver la ubicación de los chakras en relación al cuerpo físico en el diagrama.

La palabra chakra significa "rueda" en Sánscrito, un idioma de la antigüedad. Los chakras son como remolinos de energía y de luz que giran de tres a cuatro pulgadas fuera del cuerpo y se enlazan energéticamente a nuestra columna vertebral y al sistema nervioso central. Los chakras son como unas cañerías que se conectan directamente a la red neuronal humana. Ellos giran en la dirección de las agujas del reloj, en la misma dirección que giran los brazos espirales de nuestra galaxia. Cada chakra tiene su frecuencia única y cada cual se percibe como uno de los siete colores del arco iris. En un niño recién nacido, cada chakra emite su color original y puro comenzando por el color rojo en el primer chakra hasta el color violeta en el séptimo chakra. A medida de que envejecemos, los colores de los chakras se van deslustrando a causa de los residuos tóxicos dejados por los traumas experimentados durante nuestra vida. Ese lodo se adhiere a los chakras y no les permite vibrar a su pura frecuencia, y así, el envejecimiento físico va acelerando. Cuando los chakras se limpian de todo ese lodo, giran libremente y vibran de nuevo con su pureza original.

Limpiamos los chakras, para que la energía tóxica que se acumula a través de nuestra vida como consecuencia de traumas, no mantenga al cuerpo luminoso apegado a la tierra. Cuanta más limpieza se haga, mejor. La leyenda y sabiduría popular nos dice que tenemos que volver a visitar aquellos momentos donde hemos querido, ó en donde hemos experimentado el dolor, hasta que podamos completar esos asuntos. Si no limpiamos esa energía toxica, se nos haría difícil cruzar al otro lado. Auque todavía podremos experimentar las emociones y el dolor, esos no nos encadenan. El proceso de limpieza combuste la energía tóxica que está dentro de los chakras y borra las huellas del Campo Energético Luminoso. Esto, alivia mucho la carga energética del proceso de Revisión de Vida que ocurre en el mundo del Espíritu, ya que la mayoría de esa carga ya ha sido drenada de los recuerdos emocionales. Nuestra intención en limpiar los chakras es la de liberar al Cuerpo Energético Luminoso.

Es importante realizar que, probablemente, no se podrán limpiar todos los siete chakras en solamente una sesión. El proceso es largo y se puede hacer a través del tiempo. Puede trabajar con varios chakras a la vez, dependiendo de la cantidad de tiempo que tiene disponible. Le sugerimos trabajar con uno o dos chakras a la vez, comenzando por el primer chakra. No tema que los residuos tóxicos adheridos a los chakras de esa persona le harán daño a usted, ya que durante el proceso de limpieza ellos se queman y se convierten en luz. Este proceso ocurre al nivel energético y las energías negativas no emergen como ira o resentimientos.

Aunque el primer chakra está situado en la base de la columna vertebral, cerca del cóccix, trabajamos con él por encima del hueso púbico. Coloque su mano sobre el primer chakra a más o menos dos pulgadas de distancia de la piel. Lentamente con su mano, limpie el chakra en dirección contraria a las agujas del reloj. Imagine que el cuerpo de la persona acostada tiene un reloj sobre el, e imagine que sus dedos son las agujas del reloj. Explore el interior de este embudo de luz y sienta esa corriente de energía tóxica saliendo y cayendo dentro de la tierra. Cuando el flujo de luz parece salir ya libre de lodo, con su mano y lentamente, gire el chakra alrededor de diez veces - en dirección normal de las agujas del reloj.

Si el tiempo se lo permite y trabajando desde el primer chakra hacia arriba, procese los demás chakras en la misma forma. El segundo chakra está situado a cuatro dedos debajo del ombligo, el tercer chakra en el plexo solar, el cuarto en el centro del pecho, y el quinto en la base de la garganta. El sexto chakra, conocido como el tercer ojo, está situado en el centro de la frente, y el séptimo en la cima de la cabeza.

Es fácil sentirse abrumado por la idea de que debe ayudar a sanar una vida entera en pocos días. Sin embargo, recuerde que nunca es tarde para sanar, y su participación en ella puede ser una de las más poderosas experiencias de su vida. Con la cercanía de la muerte, viene la realización de que no hay tiempo que perder. Según un sacerdote católico, ese es el motivo por el cual una confesión cercana a la hora de la muerte es probablemente la más sincera de una vida.

Cuando los chakras están limpios, cada centro vibra a su frecuencia natural, y usted energéticamente radia los siete colores del arco iris. Los chamanes en las Amazonas creen que cuando todos los chakras están limpios, la persona suele brillar como un arco iris. Según la leyenda, al adquirir ese cuerpo que brilla como el arco iris, la persona estará lista para hacer el viaje más allá de la muerte al mundo del Espíritu, será capaz de ayudar a sanar a otras personas, y podrá morir conscientemente puesto que ya conoce el camino de regreso a su hogar. Los chamanes de la selva, aquellos sabios de la medicina nativa, creen que la muerte es un gran depredador que nos acecha a cada uno de nosotros. Ellos dicen que muchas de las enfermedades son causadas por esa energía de la muerte que nos va desintegrando interiormente y robando nuestra fuerza vital. Esos gran practicantes de la medicina nativa creen que la muerte nos va reclamando poco a poco, hasta que un día nos damos cuenta de que estamos más muertos que vivos. Esto les ocurre a muchas personas, y esta prevaleciente en la América de hoy. Cuando nuestros chakras están limpios ya no somos acechados por la muerte – ahora nos reclama la vida.